domingo, 18 de abril de 2010

Llenar las palabras

De nuevo conceptos de moda en las organizaciones tienen su reflejo en el día a día.

Párate y mira a tu alrededor. Baja del cloud y muévete por la vida simple de cualquier pueblo o barrio de la primera ciudad que se cruce en tu camino.

Cuando te preguntes por qué tienes que estar comprometido con tu organización, con tus compañeros, con tus jefes, con tu equipo, con la sociedad, simplemente párate un rato y observa.

Verás situaciones nada espectaculares pero que serán un ejemplo real de lo que son palabras a menudo vacías de contenido como compromiso, profesionalidad, satisfacción, orgullo de pertenencia, etc,... Palabras, términos que de tanto oírlos van perdiendo su significado profundo.

Compromiso es lo que veo en el albañil que se juega la vida en un balcón para dejar “niquelada” la pared que está remozando.

Profesionalidad es lo que percibo cuando el camarero del bar de la Plaza sustituye mi cortado porque al servirlo se le ha derramado una pizca en el platillo sin tan siquiera preguntarse si se encuentra ante un cliente exigente.

Orgullo de pertenencia a su gremio, a la profesión que antes que él ejercieron su padre y su abuelo, eso es lo que veo en uno de los pequeños establecimientoa de zapatero remendón que todavía quedan en alguna gran ciudad.

Satisfacción es lo que ese compromiso, profesionalidad y orgullo de pertenencia consiguen de un cliente como yo.