El certificado PKCS#12 emitido por la entidad certificadora de mi región, tras darme caza, me hizo prometer que nunca, nunca más, cometería la osadía de intentar instalarlo en mi flamante iMac de 27" , con Mac OS X de última generación, con Thunderbird como agente de correo .
El muy ladino no paraba de pegarme en la cabeza, mientras repetía con voz gutural "Güindous, Güindous, Güindous!!!!!!! , Explorrer, Explorrerrrr, Explorrrerrrr !!!!! , Ousllookkk, Ousloookkkk!!! ) .
Asustado, yo no dejaba de repetirle que sólo quería poder decir que era yo, poder firmar mis correos digitalmente, poder encriptar mis correos para que los malos no los lean.... Le dije también que no entendía por qué se ponía así, habiéndole dedicado como hice, la mitad de mis horas de sueño para aposentarlo cómodamente en algo llamado "anillo de claves de mi iMac",....
Descargó sobre mi, violentamente, con rabia, toda su carga de hashes, encryption CRC bits, key pairs y demás armas de destrucción.
Perdí el sentido,... lo recuperé , vi una luz al fondo,... ¿ será el final ? No lo era, el flexo que se enciende automáticamente cuando suena mi despertador de última generación me avisaba de que eran las 06:00AM y tocaba levantarse y empezar la jornada.
Me desperté con un sonrisa en los labios, !había sobrevivido al ataque cruel del PKCS#12 ! Y el certificado digital estaba instalado en mi iMac, en mi Thunderbird y en mi Mozilla desde anoche a las 02:15 AM ... pero probablemente no todo el mundo habrá tenido mi misma suerte.
¿ Cuántas víctimas habrá dejado por el camino PKCS#12 ? ¿ Cuántos ciudadanos habrán querido subirse al carro de la sociedad de la información y habrán chocado con todo tipo de obstáculos tecnológicos que se lo han impedido ?
Como profesionales de las TIC tenemos la obligación de facilitar al máximo el uso de las TIC. De nada sirve una tecnología compleja si su propia complejidad la hace inusable por parte de sus usuarios naturales. Demasiadas veces los ingenieros gozamos con soluciones tecnológicamente brillantes que, muy a nuestro pesar, no ayudan al usuario sino que le hacen centrarse en dominar la tecnología "per se" y no en usar la tecnología para mejorar su productividad.
La tecnología y la ingeniería deben estar al servicio de la sociedad, nunca al revés. Desgraciadamente no siempre es así.
viernes, 1 de octubre de 2010
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